Guárdame, mi Dios, porque en ti me refugio (Salmo 16:1).
Era un viernes de tarde. El viaje hacia Passo Fundo, en Rio Grande del Sur, Brasil, transcurría con normalidad. Mientras las azafatas recorrían el pasillo del avión, algunos pasajeros conversaban y sonreían. En pocos minutos, desembarcaríamos para una nueva caravana con el cuarteto Arautos do Rei.
De repente, la monotonía del viaje fue interrumpida por un mensaje del piloto: “¡Atención, tripulación! Estamos comenzando el proceso de descenso. Como pueden ver por las ventanas, hay densas nubes de lluvia. Así que, ajústense los cinturones. Vamos a enfrentar una fuerte turbulencia”.
Miré inmediatamente por la ventana y vi una enorme nube oscura que emitía destellos intermitentes. Mientras el avión oscilaba, me aferré al respaldo del asiento. Miré a mi compañero de cuarteto y vi que sonreía ante la situación.
Cuando estábamos a punto de aterrizar, el avión aumentó la velocidad y comenzó a ascender. El primer intento de aterrizaje se había frustrado. En pocos segundos, salimos de la nube oscura y vimos nuevamente el cielo azul. En ese momento, pude respirar más aliviado.
Sin embargo, nuevamente el comandante abrió el micrófono y dijo: “¡Atención, pasajeros! La pista del aeropuerto de Passo Fundo es muy corta y está muy mojada, pero intentaremos aterrizar nuevamente. Ajústense los cinturones”. En ese momento, miré a mi compañero, y ya no sonreía.
Comenzamos a descender una vez más. Parecía que la tormenta era más intensa. Al acercarnos a la pista, el avión se elevó de nuevo. Las cabezas de los pasajeros se sacudían simétricamente. Algunos gritaban. La impresión era que el fuselaje iba a despedazarse.
Al salir de la nube oscura, el piloto volvió a hablar. Dijo que intentaría aterrizar por tercera vez. En ese momento, empecé a sentirme irritado por la valentía de ese hombre. Miré a mi compañero y vi que ahora estaba en posición de oración.
El tercer intento del piloto tampoco tuvo éxito. Terminamos yendo a Porto Alegre y, desde allí, tomamos un autobús hacia Passo Fundo. Afortunadamente, llegamos bien a nuestro destino y pudimos realizar nuestra caravana.
Tal vez también enfrentes situaciones que te provoquen miedo durante el viaje. ¡Confía en Dios! Él prometió estar con nosotros en todo momento y nos llevará con seguridad al hogar eterno.
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Le damos las gracias a Dios por los videos publicados, todo sea para Su honra y gloria!
Y Gracias a Ti por vernos, un abrazo AD7… Hasta la próxima
Devoción Matutina 2026 / Devocional para Jóvenes 2026
Autor: Milton Andrade (Andrade, Milton)
Titulo: Inverso / Diferente
(Lecturas devocionales para jóvenes) (Spanish Edition). IADPA.
La Biblia cambia las reglas: los más grandes son humildes, los últimos son primeros, los que pierden ganan y la verdadera vida nace del altruismo. Tal vez nuestro mundo esté al revés. Durante 365 días, mira la vida a través de los ojos de Jesús: pensando, viviendo y caminando a Su manera.
Devoción Matutina para jóvenes 2026 – Lecturas devocionales para jóvenes 2026